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V. Mujer,46 años

Testimonio

Paciente mujer de 46 años, profesionista, casada y madre de 3 hijos llega a consulta por un tema de Obesidad. Descubro que si bien, ha tenido problemas de peso, en realidad la Obesidad no es el problema, sino la consecuencia de una problemática más profunda y emocional. Adicional noto que está desarrollando un trastorno obsesivo importante ante el control del peso.

En este caso, la Obesidad la abordo con el enfoque de las 5 Leyes Biológicas para descubrir el conflicto involucrado; sin embargo, el abordaje sistemático es con protocolos de Terapia Breve Estratégica para lograr el desbloqueo en su forma de comer. También apliqué protocolos específicos para su trastornos obsesivo.

Su trabajo fue breve y preciso y con un 100% de éxito. Finalmente ella logra establecer una relación diferente con la comida, ahora la disfruta, come perfectamente y sin restricciones, dejó la ansiedad por comer y por bajar de peso y su obsesión por pesarse continuamente, así como su preocupación por subir de peso desaparecieron.

Les comparto su testimonio. ¡¡¡Gracias V. por dejarme ser parte de tu transformación!!!

Cómo estaba?…
Abandonada, sentía que estaba sola aún rodeada de gente me sentía prisionera de mi “deber ser”, una esposa “debe ser” perfecta, preparar comida saludable y deliciosa, tener toda la casa en perfecto orden, la ropa limpia, atender y dar de comer a todos los miembros de la familia.
Una buena madre “debe” estar pendiente de que coman sus hijos, preparar su comida y refrigerios, estar pendiente de su ropa y sus agendas: clases, visitar al dentista, médico, gimnasio, etc.
Una buena hija “debe” estar pendiente de sus padres, llamar a diario, visitar 2 o 3 veces por semana, apoyar económicamente, escucharlos, proveer lo que se necesite.
Un buen jefe “debe” llegar primero que los demás, reconocer el trabajo de otros, remunerar de acuerdo a resultados, innovar constantemente, ir siempre un paso adelante.
Demasiadas cosas por hacer y yo sola como máquina sin tener tiempo para mí, para hacer las cosas que me gustan, para disfrutar de mi jardín sin hacer nada… para tomarme una copa de vino y leer para hacer jardinería,visitar el área de cocina del centro comercial, ir a las florerías por mi flor preferida, visitar a mis tías, tomar cursos, viajar, hacer pan.
Comía parada, sentía una ansiedad que me asfixiaba, estrés, tenía una obsesión por pesarme, lo hacía dos veces al día, en ocasiones después de cada comida.
Me di cuenta que todo tiene que ver con sentirme libre, darme libertad para pensar y hacer lo que yo quiero y no para cumplir expectativas, ni mías ni de nadie.
Me di cuenta que soy controladora y que mi manera de demostrarlo es tratando de tener todo en perfección, cosa que no existe, es un mito, no controlo ni mis cabellos.
Hoy me siento libre de decidir si como o no algo, si quiero hacer algo o no, si quiero comprar algo o no, si quiero hacer desayuno para todos en casa o no.
Me siento como una neurona del Universo conectada con el resto, puedo tocarlas y adquirir conocimiento del resto. Me siento plena. Estoy haciendo cosas que me hacen sentir agradecida, útil y valorada.
Hay miles de retos en mi vida y quiero seguir creciendo, aprendiendo y sorprendiéndome con lo que puedo lograr y en quien puedo convertirme.

V. Mujer
(46 años)
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