Carmen
Testimonio

Paciente que llega por un tema de salud para ser abordado desde el enfoque de las 5 Leyes Biológicas. Presenta Hernias de discos en L3-L4, L4-L5, L5-S1 y el diagnóstico que le dan es operación, misma a la que se resiste pero desea tratar otros métodos alternativos.
Lo que está a mi alcance es sensibilizarla sobre los conflictos biológicos involucrados en sus hernias; sin embargo, detecto que a raíz de este padecimiento, ella ha generado miedos fuertes alrededor de su vida que le impiden disfrutarla y por ello merma su calidad de vida. La forma de trabajo con ella fue aplicándole protocolos específicos de Terapia Breve Estratégica enfocados al manejo del miedo, Hipnosis Ericksoniana, y tareas de desbloqueo de las conductas rígidas que presenta.
Fue un trabajo hermoso con ella y muy gratificante, pues de verla en la primera sesión encorvada y sin poder caminar, al final se va renovada, caminando perfecto, usando zapatos altos, paseando a su perro de nuevo y, como consecuencia, perdió peso.
Les comparto su testimonio de Sanación. ¡Gracias Carmen por tu eterna sonrisa!
Querido cuerpo,
De que estaba enferma, estaba enferma de algo que ni yo entendía. Hoy a la distancia y después de muchas sesiones analizando mis dolencias y no dolencias, descubro que mi mente y mi cuerpo estaban enfermos de angustia, de duelos no vividos, de rencor, de odio, de melancolía, de culpa, de venganza, pero también de negación, de ideas arcaicas, de ideas obsoletas, pasadas de tiempo y aplicadas a este presente.
Mi cuerpo comenzó a darme advertencias, esas advertencias las escuché hasta que mi columna decidió parar, y vaya que paró! pero como en seco, paró como si nunca hubiera parado. Me llené de más angustia, de más miedo, de más culpa, de más remordimientos, pero mi camino de sanación a penas comenzaba. En el tiempo más álgido pude encontrar personas maravillosas y me encontré a mí, esa luz que tenía en gama baja, comencé mi proceso de auto descubrimiento y he podido regresar mi sonrisa franca y estridente a mi alma.
Sané porque así lo decidí, sané mis dolencias de la infancia, sané mi vínculo materno aunque siempre habrá más temas, sané mi vínculo paterno, dejé de ver a un todopoderoso héroe para ver al maravilloso e imperfecto ser humano que es mi papá, aquí no hay más que perdonar, fue más sencillo.
Retomo mi crecimiento de pareja con mi amado Juan, quien me permite ser en mi totalidad, no me cuido, no me tengo que mesurar ni callar. Mi relación de pareja es de cómplices.
Sano y alivio, despresurizo mi relación de madre con mis hijos, me encuentro más confiada y más plena, los respiro en el amor y poco a poco soltándolos de mi corazón de madre controladora para que vuelen y brillen.
Mi temor a la muerte, que tanto me aterraba, la descubro y retomo como experiencia de vida, como lo que tiene que pasar, que siempre será doloroso pero tendrá que ser.
Estoy intentando vivir con ambos pies en el presente, mi mente vuela, sin duda, pero regresa a donde están mis pies, algo que me costaba muchísimo.
He ido perdiendo peso y me alegro, entiendo que es un proceso de ganancia extra y ganancia merecida o retribuida como consecuencia, por ende, no sé como llamarla pero ahí está.
Me sano y sana todo mi entorno. Me sano, me escucho no quejarme como herramienta de defensa, de mostrar al mundo que ya estaba herida y que no era candidata a más dolor.
Me siento fuerte, valiente sin duda.
Pasan por mi mente ideas de pensamientos con tendencias fóbicas pero son parte de quien soy, son aspectos que me definen y me hacen tan única y sencillamente encantadora.
Mi nivel de angustia ha disminuido considerablemente y eso me permite respirar y llenar mis pulmones, me permite ver el lado positivo de las situaciones, pero no me nubla o esconde lo negativo, o mejor dicho “la oportunidad”.
Mi cuerpo me ha respondido de manera favorable y eso me hace sentir poderosa. Y adoro esa sensación que hace tiempo había dejado atrás. Pareciera cliché pero mientras escribo pienso en Frida diciendo que para qué necesita pies si tiene alas.
Hoy agradezco a mi cuerpo por hacer ese alto en mi camino y por dirigir mis pasos hacia una mejor yo.
¡¡¡Gracias a mí!!!
Carmen



